Radio: FM Identidad
Programa: Pepe Eliaschev
Conductor: Pepe Eliaschev
Pepe Eliaschev: Les digo yo todos los sábados que el reposo matinal del sábado me es particularmente propicio como periodista para tratar de generar las condiciones para que la gente que invito y los temas que trato tengan un poquito ese sabor de la reflexión que sale de la urgencia cotidiana. En este caso en la mañana de este sábado 20 de febrero les quiero presentar al Diputado Nacional Gustavo Ferrari. Ferrari nació en Chivilcoy, tiene dos hijas, es abogado, tiene 52 años, es Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires, por el Bloque del Peronismo Federal, está estrechamente vinculado política y personalmente a Francisco de Narváez, de quién fue su Jefe de Campaña, preside de hecho, Gustavo, la Fundación Unidos del Sud y ha tenido un paso igualmente importante por la actividad privada. Ferrari, buenos días y gracias.
Gustavo Ferrari, Diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires por el bloque Peronismo Federal: Buen día, gracias por la invitación, un honor estar aquí.
PE: Bienvenido. La actividad privada y su función de cercanía con la política fue puesta muy de relieve ahora con la elección de Sebastián Piñera como Presidente de Chile, ¿advertís que los…nos vamos a tutear, ¿no es cierto?
GF: Claro, sí, por favor.
PE: ¿Advertís que los, que la cultura política argentina es, está abierta, y es permeable a la incorporación de gente de la actividad privada; o automáticamente es sospechado? Más allá de que algunos sean más ricos que otros, pero, ¿el sólo hecho de ser, de haber tenido paso por la actividad privada, coloca al aspirante a intervenir en política en una situación de sospechoso?
GF: Creo que sería un error, y sería el mismo error considerar que quién ha pasado por la actividad pública está sospechado. Es decir, para lo cual estamos ciertamente muy propensos, hoy por hoy la presunción es negativa respecto de quienes estuvieron en la gestión pública, y esto es lamentable porque debería esperar – como ha sido a lo largo de la historia – que quienes representan a la comunidad en la vida del Estado, tienen que ser las personas que merezcan esa confianza. Creo que no, que de ninguna manera es un indicio negativo el hecho de pasar por la actividad privada, ciertamente no se puede de un día para el otro, acceder a cargos públicos. Esto exige y merece una especificidad, una capacitación, una formación, porque obviamente hay una mayor responsabilidad cuando se defiende lo público que cuando se defiende lo privado. En última instancia en lo privado tendrá que vérselas uno con sus accionistas, tendrá que defender ante un Directorio una determinada posición, pero, cuando se trata de lo público, son los ciudadanos, que con el voto convalidaron esa representación, quienes tienen absolutamente derecho a elegir. Por lo tanto no cualquiera, por el hecho de haber estado en la esfera privada debe sentirse legitimado para ejercer la función.
PE: Y así como en la sociedad advertís que hay una suerte de preconcepto – lamentable, ¿no? – para con quienes han pasado por la función pública ¿advertís también que hay ese preconcepto para quienes se incorporan a la – yo no hablo específicamente del caso de ustedes desde, con Francisco De Narváez – sino digo en general ¿no? Chile, por ejemplo, no castigó a Piñeda, o sea, pasó del 80% de la aprobación de la gestión de Michel Bachelet socialista a darle la presidencia a Piñera, que es un hombre que es muy rico, un empresario muy exitoso, ¿cómo funciona eso en la Argentina?
GF: Bueno, en la Argentina funciona de manera diferente, ciertamente la ciudadanía chilena escuchó a un Piñera que distó mucho de ser el empresario típico que iba a promover el achicamiento del estado, una política liberal, es alguien que al contrario, a pocos días de asumir dijo “merecemos y necesitamos más Estado”
PE: “Más y mejor”.
GF: Más y mejor estado. Convocó a sectores de la política tradicional y por supuesto rápidamente se reunió de la oposición. Existen algunos prejuicios, por ejemplo, a mí me molesta mucho cuando muchas veces por el hecho de haber estado en la gestión empresaria, haber sido directivo de compañía se estima primero que soy liberal, no, no soy liberal, yo realmente creo y considero que el Estado tiene que ser un Estado presente. En mi historia personal el Estado forma parte esencial de lo que yo soy, o sea, nada sería sin el Estado. Y esto es un punto que quiero transferir a la política.
PE: Quién habla es Gustavo Ferrari, Diputado Nacional, debo decir – porque no es ningún misterio – que Gustavo pasó por Pepsi Cola, por Cervecería Quilmes, antes de incorporarte al grupo De Narváez, o sea, has tenido una actividad privada en empresas muy competitivas y muy fuertes en donde la rentabilidad desde luego, como en toda empresa, es fundamental. Pero, sin embargo no te definís liberal, económicamente como un liberal.
GF: No, para nada, hay varios puntos en ese aspecto, repito, por un lado la historia personal, y por otro lado mis convicciones en cuanto al ejercicio de la vida empresarial. Si lo miramos desde la cruda realidad de la empresa, no hay nada mejor para una empresa que un pueblo que pueda comprar sus productos. Es una cosa elemental que, desde la época que comienza el comercio en el mundo, se necesitaba un pueblo que no sufriera privaciones para que la gente pudiera ofrecer y vender sus productos. Este es un punto de sentido común, y, por supuesto, nosotros entendemos que Argentina, a través de las sucesivas crisis, no es que ha tenido más y mejor actividad privada, sino todo lo contrario. Es decir, no se invierte en nuestro país, no hay mayor riqueza, hay mayor generación de trabajo. Esto no es privilegio de las posturas liberales, y creo que todos los países del mundo – y lo hemos visto en la última crisis- en la última crisis financiera, todos los países del mundo reconocen en el estado el guardián imprescindible y el regulador – inteligente, por supuesto – del mercado.
PE: lo dice Gustavo Ferrari que está esta mañana aquí en la radio, ¿cómo fue en el caso tuyo, específicamente, el ingreso a la política, hay un enamoramiento, una seducción, o admitís o reivindicás que desde muy jovencito te gustó mucho la política?
GF: Desde muy joven me importó la Argentina, y creo que, y también el algún día poder pagar esa deuda de gratitud que uno tiene que tener con este país, porque en definitiva, siempre recuerdo cuando era chico, en Chivilcoy, mamá y papá se enojaban mucho con los que criticaban la Argentina porque decían “pero si al final, esa persona – un razonamiento muy simple y directo – esa persona vive del país” entonces.
PE: lo que te imagino es hijo de inmigrantes, o nieto de inmigrantes a tus padres.
GF: Nieto de inmigrantes, en mi familia nadie terminó el primario, o sea, mi mamá y mi papá no terminaron el colegio primario, esa familia de esfuerzo y del ascenso social de la Argentina, fui a una escuela pública y fui a la universidad pública.
PE: Gustavo Ferrari es abogado por la Universidad de Buenos Aires.
GF: Y estudié en el Colegio nacional de Chivilcoy y primero en la Escuela Normal de Chivilcoy con una formación realmente muy adecuada y muy competitiva, de una educación pública que nos permitía venir a Buenos Aires, formarnos con muchísimo esfuerzo de los padres, por supuesto, en la Universidad Pública y salir a competir en la Ciudad de Buenos Aires, en absoluta equivalencia con otros egresados de colegios y universidades privadas.
PE: Y te preguntaba por tu paso, no sé si hubo seducción, enamoramiento, impacto.
GF: Lo que hubo es la necesidad de entender que hay que involucrarse si uno quiere un cambio. Y decididamente estar gritando desde afuera “esto no puede ser, lo otro tampoco, etc” sin involucrarse, creo que por lo menos es insuficiente, no se le puede reconocer a todo el mundo la vocación de entrar en la política. Yo ciertamente, evidentemente tenía una vocación que, que estaba evidenciada también por el hecho de haber participado en muchas organizaciones, etc. Había trabajado mucho en el tema de la reforma de la justicia, en algunas ONG, etc, pero un día me di cuenta que las ONG pueden influir en la realidad, proponer una cantidad de aditamentos a las políticas públicas, pero lo único que le cambia la vida a la gente es la política. Política es lo que decide a través de la ley, a través de una decisión del ejecutivo, a través de una cantidad de elementos, cambiar la realidad a las personas. Las ONG contribuyen, los cuerpos intermedios contribuyen, los medios de comunicación vaya si contribuyen, pero ciertamente la política es decisiva en el diseño de un país y en el cambio de la realidad de las personas.
PE: Y en ese proceso de toma de conciencia, quién está esta mañana es Gustavo Ferrari, Diputado nacional por el Peronismo Federal, qué valor, qué impacto tiene el punto de inflexión de tu relación con Francisco De Narváez. Antes de De Narváez, cuál era tu definición política?
GF: Antes de De Narváez siempre mi definición política fue cercana al peronismo, yo vengo de una familia donde mi mamá era peronista y era una persona que, en mi caso había una gran contradicción, mi papá era conservador popular, nacido en 1908, mi papá me tuvo muy grande, y era conservador acérrimo y por lo tanto como buen conservador no tenía una buena relación con el peronismo ni tampoco con el radicalismo.
PE: Sin embargo ese partido se alió con el peronismo, con Vicente Solano Lima
GF: Cosa que papá nunca pudo soportar.
PE: Ah! Mirá vos!
GF: No, no, no.
PE: Porque fue la rama conservadora que…
GF: Yo recuerdo en mi casa la decepción tremenda de mi padre por la alianza de Solano Lima con Cámpora, él no podía entender cómo el conservadorismo había perdido su esencia. El era bien defensor de esas ideas, de riqueza, de generación, también, con una estructuración social bastante injusta, debo reconocer que el conservadorismo por su propio peso también gestó la reacción del peronismo y ninguno es bueno en sí mismo. Ciertamente yo tenía un reconocimiento de los principios de justicia social del peronismo y lo evidencié en mi voto, siempre voté al peronismo, entonces venía de esa rama, venía de ese pensamiento, pero siempre vinculado más a las ideas que a los hombres, nunca entendí que estuviera bien representado el peronismo en alguno de los líderes que incluso voté, pero bueno, era producto de una época, y, en definitiva, había que votarlos. Hoy creo que es posible pensar en un peronismo aggiornado, renovado, que supere a los dirigentes y que en última instancia no se base ni termine en las declamaciones de Perón y Evita, si dijo esto o no dijo lo otro. Creo que el resumen debe ser la justicia social, pero ciertamente en la sociedad moderna uno no puede dejar de entender que tiene que haber contribuciones del radicalismo, que tiene que haber contribuciones de la izquierda, de la derecha, de la Coalición Cívica, de todo el mundo. Llega un momento en la Argentina en que nos tenemos que poner de acuerdo en 5 o 6 políticas de estado, otra palabra tremendamente declamada pero que cualquiera que haya mirado la política en el mundo entiende que son aquellas cosas que Piñera no va a cambiar. Por ejemplo.
PE: En Chile.
GF: Claro. Por ejemplo, Piñera en Chile seguramente va a establecer, y el pueblo chileno lo sabe, continuidad en una cantidad de políticas de Bachelet, cambiará algunos otros elementos
PE: Como no lo hizo Tabaré Vázquez con Lacalle.
GF: Seguramente, como no va a pasar en Brasil, y como no pasa en Europa. Puede cambiarse, y uno se puede enojar del europeo con el cambio entre alguien más liberal o más republicano.
PE: Sí, pero son diferencias de énfasis.
GF: De énfasis, exactamente, matices, algunos más profundos, pero claramente el destino de país está concertado, ese es el problema, nosotros no tenemos concertado a dónde queremos llegar. Donde queremos, es más, no tenemos concertado a qué queremos volver de lo bueno del pasado, que tampoco hay que pensar que todo lo pasado es malo.
PE: Sabés que me gusta, está esta mañana Gustavo Ferrari, me gusta la palabra “concertar” porque cuando uno – si uno ama la música escucha un concierto – y uno dice “bajo la batuta de, no sé, uno de los grandes directores” no tiene por qué ser grande, ¿por qué existe una batuta? Porque esa batuta organiza en una sinfónica a 40, 50 músicos.
GF: Absolutamente.
PE: Pero concertar implica que el resultado final sea una sinfonía maravillosa, un concierto maravilloso.
GF: En el que cada uno tiene un rol, algunos más protagónicos, y por ahí el triángulo toca simplemente un segundo.
PE: Seamos, Gustavo, un poquito más exigentes todavía, cuando uno de alguna manera observa el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner, intenta hacer un diagnóstico y trata de tomar un poco de distancia, advierte que sí, que es más de izquierda, menos de izquierda, que están los temas ideológicos, simpatía con ciertos regímenes, menos con otros, pero que hay una constante en el peronismo que arranca con el primer gobierno del General Perón, que es lo que se le suele denominar, injustificadamente a mi modo de ver desde ámbitos no peronistas, como un fuerte desprecio por las instituciones democráticas, como una fuerte subestimación de la división de poderes. No se puede comparar la Argentina de ahora con la del 46, pero si algo tienen en común, el Juan Perón del 40 hacia el 50, el de los 70 o inclusive en su momento inicial Cámpora y Solano Lima dan un indulto sin el Congreso a los guerrilleros. La famosa amnistía. El Gobierno de Isabel Perón, y ahora los Kirchner es eso, ¿qué es lo que hace – te pregunto – desde una mirada peronista, como ustedes desde el peronismo federal, que el peronismo sea tan tenazmente adicto a las prácticas hegemónicas?
GF: Creo que tiene que ver con la relación con el poder, claramente el peronismo en muchísimos de los casos es quién mejor ha interpretado – ahora vemos si eso tiene un matiz de legitimidad o no – ha interpretado cómo se mantiene el poder en un país. Y obviamente, en algún caso, no se han extremado recursos como para, incluso, cosa que ha ocurrido explícitamente a través del Consejo de la Magistratura, desde la utilización de los DNU, etc., por violar la participación de otras instituciones que determinan un equilibrio de poder. Esto es evidente. Yo haría una salvedad que es el retorno de Perón, yo creo que el retorno de Perón había una concepción totalmente distinta
PE: Ah, bueno, había el abrazo con Balbín, claro.
GF: Creo que eso fue otra, ahí podemos encontrar un hito que era otro Perón, que obviamente tenía
PE: Pero que duró poco, Gustavo.
GF: Duró poco. Duró poquísimo, probablemente no borre la otra idea en el cual evidentemente también hubo algunas cuestiones que ciertamente deberíamos criticar y deberíamos considerar. Porque en verdad, el peronismo, digamos, tiene que hacer además de su relación con el poder, otra crítica, ha gobernado la mayoría de los años, y el país no está mejor, el país está peor. Entonces esto es un poco, y en la Provincia de Buenos Aires ni hablemos!
PE: La única persona que se lo ha escuchado comunicando una idea es Chiche Duhalde, que dijo “nosotros hemos gobernado la Provincia de Buenos Aires desde 1997 sin parar, no podemos achacarle estas culpas a otro”
GF: Pero por supuesto.
PE. Y, pero ¿por qué, entonces? La pasión por el hegemonismo…
GF. Bueno, hay algo que reconoce la gente, que es la ejecutividad, es decir, este es un punto que también tranquiliza a la gente, la gente dice “prefiero alguien que gobierne, que tome las decisiones, etc, etc, “a veces incluso lo dice en términos medio complejos, pero lo dicen, que alguien que es dubitativo, que no resuelve, sobre todo en los períodos de crisis. En los períodos de crisis la gente mira más al peronismo porque ejecuta, porque hace, porque resuelve. Creo que ya no hay posibilidad alguna de que esto vuelva a reiterarse, es decir, hay que tener un proyecto de país y no un proyecto de poder, el peronismo se ha caracterizado por tener solo un proyecto de poder, en muchas oportunidades, y los proyectos de país, son los que diferencian y son inclusivos, tienen incluso que determinar, en esa orquesta de la que tan gráficamente hablabas, que todos tengan un rol protagónico piensen lo que piensen.
PE: Jugosísima definición, vamos a ir a la primera y única pausa de esta charla, a mi modo de ver muy interesante con el Diputado Nacional Gustavo Ferrari. Les recuerdo, Ferrari es del bloque Peronismo Federal, Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires, y ha sido jefe de campaña que lo llevó a esa Cámara a Francisco De Narváez. Un segundo apenitas y ya estoy en la segunda parte de la charla con el Diputado Ferrari.
(…)
PE: El Diputado Nacional Peronista federal Gustavo Ferrari esta mañana en la 92.1 charlando conmigo, recién hablábamos de lo que la sociedad percibe ¿no?, la búsqueda, que es aparte bastante normal en cualquier sociedad del mundo la búsqueda de un comandante, de un capitán, de un piloto, como lo quiera llamar, alguien que te saque de la tormenta y hablabas de poder y noción de país. ¿cómo miran ustedes en el peronismo federal el tiempo por venir? Porque de pronto hay, entre nosotros los periodistas, Gustavo, una, no queda muy claro cuál es, cuál es el común denominador de muchas fuerzas, de muchos dirigentes que reconociéndose peronistas y reconociéndose diferentes del kirchnerismo y de lo que el kirchnerismo ha representado, son cosas muy diferentes, uno lo ve a Alberto Rodríguez Saá, uno lo ve a, a no sé, a Felipe Solá, uno lo ve a Eduardo Duhalde, uno lo ve a Francisco de Narváez, ¿vos dirías que hay esa noción del futuro, o de la futura Argentina, tiene un común denominador entre exponentes tan diversos, o es la ambulancia que recoge a los heridos – como se suele decir – de la experiencia Kirchner?
GF: yo creo que la experiencia Kirchner tiene que dejar una enseñanza para todos. Por de pronto…
PE: ¿Cuál sería?
GF: Y, por de pronto, ya no puede vivirse en un estado de sumisión que determine que el Poder Ejecutivo tenga un poder omnímodo. Esto es una cosa que hay que cambiarla, decididamente, el volver a equilibrar las provincias () nación, es una base fundamental, y varios de los dirigentes que acabas de mencionar son dirigentes provinciales, y bien saben que han sufrido precisamente
PE: Sí, y siguen, siguen sufriendo
GF: Siguen sufriendo esta especie de digamos, amilanamiento que reciben por el hecho de tener que estar dudando si van a poder pagar los sueldos o no a fin de mes porque recién el último día le envían el dinero al poder ejecutivo. Creo que esto, el volver a un federalismo ordenado, que permite un equilibrio de las cuentas y la posibilidad de que las provincias tengan futuro, hoy no tienen futuro, hoy dependen exclusivamente del poder ejecutivo, es un común denominador. Ese es un punto esencial. Y creo que decididamente tiene que pensar en un retorno institucional. O sea, tiene que volver el equilibrio de poderes en la Argentina y la posibilidad de que no sea solamente una declamación la división de poderes. Últimamente, hubo un hecho sintomático, fue interesante que el poder ejecutivo y el poder judicial le dijeran que no, o por lo menos le pusieran un coto al poder ejecutivo, eso es bastante inédito en la república Argentina, y es un hecho muy auspicioso. Es la esencialidad del sistema republicano, la división de poderes. Dos poderes le dijeron “pará” a otro. Esto es muy valioso. Creo que es otro de los elementos.
PE: Y no lo hicieron porque quisieron sino porque la Constitución Nacional de 1853 reformada en el 94 establece eso. Está Gustavo Ferrari esta mañana, me gustaría preguntarte, en la mirada de ustedes y sobre todo de cara al futuro, qué peso, qué rol y qué papel le asignan a las llamadas organizaciones sociales, lo que la gente reconoce como “piqueteros”.
GF: Creo que han cumplido un rol de función social determinante porque hasta contuvieron en un período bastante complejo, en realidad, contuvieron a algunos sectores que necesariamente exigían la inclusión social a partir del estado. Ahora, también es verdad que muchos de estos cayeron en deformaciones clientelistas, entonces el problema que hay que tener, es el hacer una necesaria discriminación entre aquellos que efectivamente defienden los intereses de los trabajadores – desocupados en muchos casos- y aquellos que no lo hacen y sólo buscan un interés personal. En el año 2011 – 2012 es imposible pensar que no pueda tenerse un sistema de control adecuado para saber que hay intermediarios que lucran con la necesidad de la gente. Es imposible. Lo ha hecho Brasil, el plan bolsa familia…
PE: Porque está la tecnología de por medio.
GF: Exactamente con el Plan Bolsa Familia uno puede en Brasil chequear en una computadora quién es beneficiario, si cumplió con una contraprestación determinada a la entrega de ese dinero que le da el Estado, etc. No puede decirse que en la Argentina eso no se deba hacer.
PE: ¿Y esas organizaciones piqueteras tendrán futuro? En el caso de que la Argentina después de 2011 evolucione hacia otro tipo de gobierno, que tenga un modelo, un patrón diferente al del kirchnerismo, qué papel tendrían esas organizaciones piqueteras acostumbradas a un trato directo, porque van, acampan en el Ministerio de Desarrollo Social y salen normalmente con parte de lo que reclaman. Ese mecanismo, ¿subsistirá?
GF: El mecanismo que tiene que subsistir es el de aplicar la ley. Entiendo que ya no solamente en la modalidades de reclamo, sino también en el tipo de reclamos, tienen que estar adecuados a la ley y creo que merecen ser escuchadas, merecen ser ubicadas, pero no merecen tener mucho más, digamos, cabida dentro de las decisiones del poder ejecutivo, que todos aquellos que representan a alguien en el Estado Argentino. Entonces, el dominio de la calle, o el manejo de la calle tiene que estar adecuado con el cumplimiento de la ley, y este es un punto de relación que tiene que cambiar. Decididamente.
PE: Porque, hay muchos que desde esos sectores – aunque no se, inclusive los que no son peronistas – sostienen que no se puede pretender, como lo demostró el 2001, criminalizar la protesta, dicen, te advierto que es una palabra que yo la tomo digamos entrecomillada porque, en rigor de verdad, creo que es un sofisma, pero bueno, “criminalizar la protesta” sería que no se puede de alguna manera obturar ningún tipo de protesta, porque convierte en crimen lo que es un reclamo natural. ¿cuál es tu mirada sobre eso?
GF: Obturar la propuesta, la verdad que no se puede.
PE. La protesta.
GF: Obturarla la verdad que no se puede, lo que se puede es reglamentarla. Es decir, en cualquier país del mundo, se reglamenta la protesta, y esto es lo que hay que hacer, es decir, no puede afectarse derechos de terceros por cualquier cosa. Es decir, yo no puedo ser violado en mi derecho de llegar en horario a un lugar porque una determinada persona me bloqueó el 100% de la calle. Es un elemento central en la administración del Estado, el que cada uno ejerza una defensa de su derecho adecuada y que de ninguna manera interrumpa ni obstruya el derecho de los demás. Y esto es responsabilidad de la autoridad pública.
PE: Ustedes como, está Gustavo Ferrari esta mañana, del peronismo federal, hombre muy vinculado con Francisco de Narváez, ustedes desde esa mirada, desde esa concepción del ser peronistas, ¿qué lectura y qué balance hacen de bloquear toda la CGT , digo, es bueno, es normal, es comprensible y aceptable que una central obrera esté tan claramente identificada de modo partidario con un régimen en el poder?
GF: Las instituciones y todos los sindicatos que a lo largo de la historia han representado los intereses de los trabajadores deben ceñirse a eso, o sea, ni no hay ninguna razón más que la defensa de los intereses de los trabajadores para que existan las centrales obreras. Entonces, para mí, me parece esencial que se retorne a un sindicalismo que pueda tener diálogo con el gobierno, que pueda conversar, que pueda…elemental
PE. No, es que hoy no lo digo, yo hablo de identificación
GF: Y de independencia, no solamente identificación, sino independencia también.
PE: O sea, un Hugo Moyano uno no lo reconoce más hablando como dirigente obrero sino como hombre del gobierno en el movimiento obrero.
GF: Pero de hecho sale a atacar a otros líderes políticos cuando estos líderes hablan en contra del Presidente de la Nación, o se oponen a una postura del Poder Ejecutivo. Deberían en todo caso defender intereses de los trabajadores. De lo que estoy seguro es de que las centrales obreras tienen que defender intereses de los trabajadores y esto es lo que debe salvaguardarse.
PE: Siempre genera muchísima, muchísimo, no digo desconcierto, pero muchísima ansiedad, cuando uno sigue de cerca a lo que se denomina genéricamente “peronismo federal” ¿cuáles habrán de ser los pasos próximos – sobre todo inexorablemente de cara a que el año que viene tendremos una elección presidencial – yo no hago un periodismo de candidaturas, y de hecho no, no es el que me interesa, pretendo hacer un periodismo de ideas, no sé si me sale, pero pretendo.
GF: Sobre todo con una gran libertad como para poder hablar, eso es maravilloso.
PE: Pero la pregunta es en un escenario tan, qué te diría, tan multifacético, donde tenés a Reutemann, tenés a Duhalde, tenés a no sé, Felipe Solá, tenés a tanta gente, tenés el movimiento que gira en torno de Duhalde, sindicalistas como Venegas, ¿en dónde se colocan ustedes? Porque en un punto donde hay derecho al desconcierto es que Francisco de Narváez hizo claramente un acuerdo Público con Mauricio Macri, con Felipe Solá, de hecho la elección en la Provincia de Buenos Aires, ustedes ganaron. Que la que lleva a De Narváez entre otros a la Cámara – el caso tuyo, desde luego – fue producto de un acuerdo, de una concertación. ¿qué pasó con eso, qué pasó con esa experiencia, en el futuro cuánto hay más de acercamiento a PRO?
GF: Ese acuerdo se sigue cumpliendo en la provincia de Buenos Aires, hoy hay un bloque conjunto con el PRO en toda la provincia, es decir, nosotros no nos hemos separado de lo que fue la idea constitutiva y todo los legisladores de la Provincia de Buenos Aires trabajan en conjunto, diputados y senadores, unión PRO sigue vigente en aquel distrito para el cual nos unimos, no hay que olvidarse que no nos unimos para una elección nacional, nos unimos para una elección de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, eso continua unido y con un plan común, el otro día hubo una reunión nuestra con todos los diputados del PRO, del peronismo, etc, nos juntamos y estamos estableciendo una agenda común legislativa. A nivel nacional, obviamente, hay apetencias personales que determinan que en determinado período pueda haber momentos en los cuales uno se acerca o uno se aleja. Creo que con el tiempo volveremos a retomar la posibilidad de ideas comunes. Ciertamente también la reforma política vino a impactar en esta realidad, porque la reforma política, cuando exige previamente una interna, de alguna forma te explicita bueno, de qué lugar estás. Entonces, cuando Mauricio dice “yo estoy del lado del PRO” y nosotros decimos “estamos del lado del peronismo” es donde necesariamente se produce algún grado de división o de escisión que no significa estar enojado, pelearse, criticarse mutuamente, etc.
PE. O sea que ustedes van a ir a la interna del Peronismo.
GF: Esa es la idea. La idea es ir a “lidiar” el peronismo porque nosotros nos identificamos, dentro de Unión PRO nosotros somos Unión, que precisamente es Unión Celeste y Blanco, que es un partido identificado con el Peronismo, entonces, ¿qué produce la interna?, la necesidad de que entonces se explicite por dónde va a ir cada uno. Nuestra decisión es ir por la interna del peronismo. Veremos las condiciones que se establecen, etc. Hoy, claramente…
PE: Y si, y si se confirmaran las aspiraciones presidenciales de Mauricio Macri, ¿cuál sería la decisión de ustedes?
GF: La decisión nuestra es plantearnos en la interna del peronismo y la decisión de Mauricio será trabajar en la interna del PRO, y veremos cómo se constituye hacia último momento la relación que pueda existir. Claramente nosotros en ese caso igualmente iríamos por la interna justicialista.
PE: Y es imaginable, digo, con todo dicho esto sin ningún tipo de eufemismo, es imaginable una interna de la que participe Néstor Kirchner, Francisco de Narváez, Felipe Solá, es imaginable, y que el que gane sea candidato de todo el peronismo?
GF: Bueno, esa es la razón de ser de una interna,
PE. Pero digo,
GF: Sería una experiencia para la Argentina bastante inédita, porque en verdad es un estilo de primaria medio extraña, sería una especie de primaria al estilo uruguayo o al estilo norteamericano, creo que sería bien interesante, esto de que se pueda contar con un candidato en cada sector y no una atomización inaceptable de candidatos presidenciales que terminan siempre beneficiando a una minoría que, gracias a que existe el ballotage puede ser más razonable
PE: Lo que pasa es que la interna te obliga a que si perdiste tenés que apoyar al que ganó, y el que ganó estaría en la vereda de enfrente ideológicamente. Supongamos que, qué se yo, estoy fantaseando, que el electo sea Néstor Kirchner, como candidato a Presidente, ¿ustedes se imaginan haciendo campaña por Néstor Kirchner?
GF: Nosotros no nos imaginamos haciendo campaña por Néstor Kirchner, de ninguna manera, pero tampoco nos imaginamos que la gente le pueda dar el voto. Con lo cual en verdad entendemos que ya esa primera manifestación de un 70% que le dijo que no a Kirchner en la elección anterior, se va a manifestar con toda claridad nuevamente y creo que por cifras mucho mayores. Yo entiendo y percibo que la sociedad se ha radicalizado cada vez más y entiende que este modelo no funciona más. Acá hay una cuestión de modelo; Pepe, o sea, es qué modelo de país queremos, queremos este, este modelo de país en el cual hay permanentes broncas explicitadas, confrontaciones, conflictos, porque detrás del kirchnerismo, hay una ideología, no se puede pensar que es simplemente una mirada, hay una concepción que la democracia se estructura a través de la generación de conflictos. De que el conflicto es aquello que gesta
PE: Conduzco peleando.
GF: Exactamente, existen doctrinas políticas de esta naturaleza, la sociología política ha estructurado – Chantall Moufe por ejemplo – escribe sobre esto, y Cristina ha dicho que la lee, en su momento.
PE. Sí, cómo no.
GF: Nosotros tenemos que identificar detrás de esto, y se ha manifestado, uno a veces no ha visto, ha sido incomprensible la reacción del kirchnerismo ante determinadas cuestiones que chocaban contra el destino común. Bueno, eso es una concepción ideológica.
PE: Y finalmente, Gustavo Ferrari que ha estado esta mañana y vamos a un par de preguntas finales o quizás una pregunta final, en el escenario que se plantea hoy – vamos a decir marzo de 2010 – ¿en qué cancha juegan ustedes? No quiero personalizar, pero la figura de de Narváez es ciertamente, es un coagulante, ¿juegan en un escenario provincial o juegan en un escenario nacional?
GF: Nosotros estamos jugando en un escenario provincial y no descartamos el escenario nacional, esa es la realidad.
PE. Pero ¿no es una respuesta ambigua la tuya?
GF. Sí, claro.
PE: (Sonríe)
GF. Claro que sí, es una respuesta ambigua, porque en realidad la…
PE. O sea, ¿si puede es gobernador, pero si puede también sería presidente?
GF: Bueno, no se puede descartar la posibilidad de ir por la presidencia cuando uno tiene un proyecto de país y cuando uno está estructurando equipos de trabajo. Cuando uno está pensando que puede ser una opción que represente a una cantidad de argentinos que ponen a Francisco hoy en un lugar muy interesante; hoy está segundo en imagen positiva en toda la Argentina. Eso por algo es. Y el escuchar a la calle, cuando estamos por el interior del país, que dice “Francisco, confiamos en vos” incluso la gente te cree o no te cree, o sea, hay miradas respecto de qué es lo que vos proponés, qué es lo que decís, pero existe una vinculación con la gente, sobre todo en períodos como bien mencionabas hace un rato de crisis, de búsqueda del liderazgo, que no está manifestado, y entendemos que Francisco puede representarlo, por lo tanto de ninguna manera lo descartamos, falta mucho tiempo
PE: ¿Qué atributo social le ven a él que según tu mirada sea creíble? Para esa gente
GF: Creo yo, varios, en un punto
PE: ¿Uno muy burdo sería que no va a robar porque ya la tiene?
GF: Bueno, eso se lo dicen.
PE: Ah! Se lo dicen en la calle.
GF: Pero por supuesto, se lo dicen “sabés por qué yo confío en vos, porque yo sé que vos ya la hiciste y vos no vas a robar, vos no vas a venir a la política porque necesites eso” otra, otro que se le atribuye, es la posibilidad de contar con equipos de trabajo. Argentina ya no soporta más improvisaciones, llegar al gobierno y decir, “che, a ver quién sabe de economía, quién sabe de trasporte, hay alguno que sepa de salud” eso es imposible, uno tiene que llegar al gobierno con todas las estructuras armadas, incluso concertadas con otros partidos. Yo creo que es muy legítimo en un próximo gobierno decir, bueno, yo gané, a ver, al radicalismo le pido esto, a la concertación le pido esto, etc, para no considerar que uno tiene, es el dueño de todos los mejores cuadros, esto es imprescindible, la gente le reconoce a Francisco de Narváez la posibilidad de haber armado una fundación, haber armado equipos, etc, y sobre todo, mucha comprensión, porque se acerca mucho a la gente y habla mucho con ellos.
PE. Gustavo Ferrari, muchas gracias por haber venido.
GF. No, gracias por la invitación y por la libertad con la que se ha podido hablar
PE. Pero, por favor eso debería el mínimo
GF. Debería ser, pero bueno, vale la pena agradecer de vez en cuando.
PE. Bueno, Gustavo Ferrari estuvo esta mañana aquí, es Diputado Nacional por el peronismo federal, fue jefe de la campaña que llevó a la Cámara a a Francisco de Narváez. Seguimos.