Diputado Nacional

Rechazo al acuerdo con Irán
 

Una democratización a la medida del Gobierno

Cuando se invoca el verbo “democratizar” no puede dársele otro significado que no sea trabajar por más y mejores derechos para los ciudadanos. Cuando esa “democratización” se pretende aplicar a la Justicia no puede sino pensarse en un proyecto integral de reformas procesales e institucionales que garanticen el más amplio acceso de estos ciudadanos -sobre todo los más vulnerables- a la tutela judicial como resorte para operativizar esos derechos. Y así pensamos en la necesidad cierta de una justicia más ágil y menos burocrática, de lenguaje más llano, con procedimientos más sencillos y menos burocráticos.
Pero mientras ésta es la Justicia moderna que consagraron muchos países y a la que se encamina a paso firme buena parte de Latinoamérica, en la Argentina de hoy todavía debemos seguir velando por principios y presupuestos básicos: la igualdad ante la ley, el estado de derecho y la independencia de aquel Poder del Estado que los garantiza.
Es que los proyectos de “democratización” de la Justicia que en menos de un mes pretende implantar el Gobierno, como lo hemos afirmado con firmeza desde el denarvaísmo, no contribuirán en nada a mejorar el servicio de justicia porque no son una verdadera reforma judicial sino de matriz política, y deben ser interpretados en el marco de un proyecto de construcción de poder que atraviesa una coyuntura social y judicial complicada, enmarcada por recortes de libertades, reclamos populares, decisiones judiciales desfavorables y escándalos de corrupción.

seguir leyendo »

ESTA SEMANA

Unidos Para Cambiar

El país necesita cambiar. Necesitamos cambiar broncas por alegrías. Soberbia por humildad. Divisiones por Unión. Cambiar prepotencia, por respeto al pueblo y a la constitución. Somos gente normal y por lo tanto nos merecemos un país normal. No queremos seguir yendo hacia atrás. Estamos listos para avanzar hacia el futuro, hacia la enorme oportunidad de progreso que el mundo le ofrece a nuestro país. No podemos desperdiciar este momento. Ese es el desafío que tenemos los argentinos. Crecer y desarrollarnos con justicia social, sin perder tiempo ni energías. Sin bandos enfrentados. Con nuevas ideas para solucionar los viejos y los nuevos problemas. Somos una dirigencia sin rencores, consciente de los avances que se lograron gracias al esfuerzo de todos los [...]

seguir leyendo »
  • No se aplican las leyes.

    Tenemos muchas leyes y son leyes duras, pero de cumplimiento blando. La legislación no ayuda, como debiera, a que la policía y la justicia trabajen bien.

    • Crear un fondo nacional destinado a la adquisición de material para la infraestructura en seguridad: radares, equipamiento y tecnología. De esta manera, se asegurarán los fondos para la continuidad de políticas a mediano y largo plazo.
    • Es necesario suplir con una ley el decreto de Néstor Kirchner que nunca fue aplicado y crear un nuevo plan de radarización para implementar ya mismo. Hoy para detener la entrada de la droga sólo está radarizado el 8% del espacio aéreo de nuestro país.
    • Aprobar una ley para crear un registro de armas y balas de todo el país. Que prevea un anexo de registro para las armas incautadas. También deberá controlar la venta de municiones a usuarios legales.
    • Crear una ley penal juvenil para que los jóvenes sean penalmente responsables desde los 14 años, es fundamental trabajar en su recuperación y en la reinserción teniendo en cuenta la adaptación a la realidad de cada provincia.
  • Las causas no llegan a juicio.

    De las causas que se abren la gran mayoría no avanza, sólo el 5 % va a juicio y, de las que van, solo reciben condena el 1,4 %.

    • Las exigencias actuales de un juicio rápido hacen insoslayable el uso de las herramientas tecnológicas existentes, que no implican grandes inversiones y son de aplicación en el corto plazo.
    • Los procesos deben tender a la oralización. Hasta alcanzar la reforma total del sistema deben implementarse audiencias orales e inmediatas a la comisión de los delitos, para acelerar las investigaciones y reducir los tiempos del proceso.
    • Las notificaciones insumen las dos terceras partes del tiempo de la duración del proceso. Las notificaciones deben hacerse por vía electrónica, utilizando los medios ya existentes.
    • Reformar el Consejo de la Magistratura. Para restituir su equilibrio y reducir la influencia política. Esto garantizará la independencia judicial. Incrementar el poder de decisión sobre su propio presupuesto.
  • No se cumplen las condenas.

    Los delincuentes condenados salen de la cárcel íaantes de tiempo. Hoy sólo cumplen la condena completa uno de cada tres presos.

    • Priorizar programas de reinserción disminuye la reincidencia y otorga sentido al encarcelamiento. Tanto el Estado como la Sociedad deben comprometerse para colaborar en pos de recuperar a los condenados y disminuir la inseguridad.
    • Programas de educación: En las cárceles menos del 3% de los detenidos estudia. A través de estos programas se disminuye la reincidencia y se otorgan herramientas que permiten una correcta resocialización.
    • Hoy hay 1 guardia-cárcel cada 60 detenidos. Necesitamos incorporar personal penitenciario retirado para las unidades penales y los centros de detención, para evitar las fugas de las comisarias y los motines en los penales.
    • Separar procesados de condenados, de esta manera se evitará la escuela del crimen. Hoy el 80% de los presos son procesados, la convivencia con los condenados es nociva para unos y otros. Cada grupo requiere un tratamiento y control diferenciado.
  • Policía, baja eficiencia en la detención.

    Solo se detiene al 30% de los que cometen delitos.Los delincuentes saben que es muy difícil que se los detenga y eso los hace, paradojicamente, sentirse seguros.

    • Asignar a gran parte de los 7.000 policías que hoy desarrollan tareas en comisarías custodiando detenidos, a tareas de prevención en las calles.
    • El operador del 911 tarda 2 minutos en responder el llamado, el patrullero hasta 45 minutos en llegar. Es necesario triplicar y descentralizar el personal. Hoy todo el conurbano se atiende desde La Plata con operadores que pueden no conocer toda la provincia.
    • Enviar policías viales a controlar los ingresos a la provincia de Buenos Aires, y las ciudades con acceso a puertos, para terminar con el tráfico de drogas a través de la Provincia.
    • Hay 1.500.000 de armas en situación irregular, la mayoria de ellas en la provincia de Buenos Aires. Es necesario mejorar los controles y lograr registrar más de esas armas y destruir otras tantas.